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23 noviembre 2014

VENTISQUERO DE LA CONDESA.


Está la cuestión de la soledad. Pero no es como te la imaginas (si alguna vez has intentado imaginarla). Hay dos tipos de soledades esenciales: la de quienes no han encontrado a nadie a quien amar, y la de quienes se han visto privados del ser amado. El primero es el peor. Nada es comparable a la soledad del alma en la adolescencia […] Hay una palabra alemana, Sehnsucht, que no tiene un equivalente en inglés; significa «añoranza de algo». Tiene connotaciones románticas y místicas; C. S. Lewis la definió como el «inconsolable anhelo» del corazón humano de «no sabemos qué». Parece bastante alemana la capacidad de especificar lo inespecificable. El anhelo de algo o, en nuestro caso, de alguien. Sehnsucht describe el primer tipo de soledad. Pero el segundo tipo procede del estado opuesto: la ausencia de alguien específico. No es tanto soledad como la ausencia de

Niveles de vida.
Julian Barnes.

Derecho de autor de la imagen:

21 julio 2012

SAUDADE


O valor das coisas não está no tempo elas duram, mas na intensidade com que acontecem. Por isso existem momentos inesquecíveis, coisas inexplicáveis e pessoas incomparáveis. 
                                                                           Atribuido a Fernando Pessoa.   




"Saudade es una palabra portuguesa de ardua traducción, puesto que es una palabra-concepto, de modo que se traslada a otros idiomas de manera aproximativa. En cualquier diccionario la encontraremos traducida como «nostalgia», palabra joven (fue acuñada en el siglo XVII por el médico suizo Johannes Hofer) para un asunto tan antiguo como la saudade. Si consultamos algún prestigioso diccionario portugués, como el Morais, tras la indicación de la etimología soidade o solitate, es decir «soledad», nos dará una definición muy compleja: «Melancolía causada por el recuerdo de un bien perdido; dolor provocado por la ausencia de un objeto amado; recuerdo dulce y triste a la vez de una persona querida.» Se trata, por lo tanto, de algo desgarrador, pero que también puede enternecer, y no atañe exclusivamente al pasado, sino también al futuro, porque expresa un deseo que uno querría ver cumplido [...] Es una nostalgia al futuro."

Viajes y otros viajes
Antonio Tabucchi  

07 abril 2011

Yo también uso lentes.

I- BCN

Conocía las calles y los crepúsculos, sabía de memoria nombres y lugares. Los había visto en guías, documentales y en miles de letras impresas y encuadernadas. Tenía un millón de datos en mi cabeza la primera vez que me paré ahí. Sin embargo, lo primero que recordé fue aquella lejana tarde en la que hablamos sobre la belleza de las formas y colores que adornaban la fachada de la  Casa Batló. Esa tarde, el detective, me preguntó con un gracioso tono ¿Qué sentiría el que vivía en la casa de al lado? y luego añadió "¡qué envidia, no quisiera ser ese sujeto!"... Ese recuerdo, por supuesto, provocó un giro en  mi mirada y mis ojos se posaron lentamente en la casa del al lado. La encontré hermosa, sencilla, colorida y simpática. Me sentí especial por ver algo que los demás no miraban, por apreciar también los pequeños detalles que a la gente no le interesaban, me sentí llena de una extraña y mínima sabiduría. Así fue como empezó uno de mis más bonitos viajes, uno entre algunos, y ese en concreto.



II- DIÁSPORA

Estoy segura de no equivocarme al afirmar que de alguna manera todos nos hemos ido, todos nosotros hemos partido y con todos está la experiencia de la lejanía. El éxodo que se mencionaba en la biblia o en la tragedias clásicas se ha vuelto una forma de realidad y una manera de construir ahora nuestras vidas. Algunos estamos lejos y algunos siguen estando sin estar, algunos salieron a pasear hace años por las pobladas páginas literarias, otros en medio de cantos rítmicos y exóticos, entre luces o entre la frialdad de las calles bogotanas, otros-algunos-aquellos se quedaron pero también se fueron... Finalmente sé que todos nos hemos marchado.

Yo me fui hace tiempo, pero a veces me sigo sintiendo ahí, en el mismo lugar, con los pies pesados como cubos de cemento. Anclada a esto o aquello. Yo me fui acompañaba por la partida lenta pero conjunta. Yo me fui, pero sigo estando. Lo sé cuando paso mis ojos por aquellas palabras que demuestran lo cerca que estamos, lo mucho que nos conocemos, lo clara que es su idea sobre mí. Ha pasado tiempo, lo sé, y sigo estando ahí, impávida, ligera. Me sigo quedando.





III- MCE

En Madrid hay una casa que nadie ve. En Madrid hay escondido otro sueño que se vuelve realidad. El arte, la belleza, la inocencia, la admiración y la ciencia se materializan en aquel lugar. Pase usted y visítelo. Ya sé que conoce Madrid de punta a punta, el problema es que ha dejado ir los lugares, no ha mirado bien. Está ahí, justo al frente. Levante un poco la vista, camine más despacio, tome aire. Ahí ha estado siempre la Calle de Romanomes 14, sí ahí, es la calle que desemboca en la Plaza Tirso de Molina.

Ahora comprende porque no siempre hay que mirar al frente. Lo siento por usted, se le escapan los detalles, en los fragmentos se le escapa la vida. ¿Qué sentirá el vecino de al lado?... no llore, no se aflija, podrá visitarla en su próximo viaje. Pero por favor, sea más cuidadoso. Intente descubrir todas las cosas diminutas que ha dejado escapar. Acumule. Rememore. Y por esta vez, trate de no dejarme ir, porque yo soy su pequeña metamorfosis. 








IV- BIRLÍ

Silencio en la sala.  
Nos ha llegado correo. +
Le avisan que estarán acompañándola. Le recuerdan su fortaleza.
Silencio. El detective se ha convertido en Sheriff. Fuma su puro en la parte trasera del salón. 6
No se preocupe, él está listo para disparar. Él le recuerda ahora a Clint Eastwood.
Silva una canción, la que habla de un viaje.  Sigue ahí, la escucha, la toma de la mano.¯
Usted es valiente, siempre sale adelante, siempre continúa.
Respira. Canta. Recuerda.
Usted es así en la memoria de él.
Es su historia.
La página en blanco que sí tiene nombre.
El espacio que siempre le dirá todo.
Birlí


05 marzo 2011

"Pero yo sólo soy una voz pequeña en un mundo muy grande"

A Mr. Spock no le gustan las fotografías, pero quizás eso se deba más al disgusto de ser fotografiado que al placer mismo del ejercicio visual. Esta entrada es un regalo para Mr. Spock, porque seguro desconoce a Rodney Smith y para aquellos ojos que en las múltiples distancias tratan de entender cómo marchan mis días.

El señor Smith estudió literatura inglesa y teología en Virginia y Yale, siendo este último, el lugar en el que se enamoraría de la fotografía. Es un apasionado del arte, de la música y de la perfección. Obsesivo y de carácter melancólico -aunque siempre optimista-, intenta transmitir serenidad y pasión por el mundo. Sus trabajos tienden a tener un aire a Magritte -cosa que me encanta- y  una elegancia y sofisticación difícil de explicar, pero al mismo tiempo un ingenio y una poética fotográfica que es fácilmente admirable.

Extrañamente obsesionado con los sombreros, siempre ha sido reticente a la moda, aunque su padre fuera un magnate de esta industria. Conservador en su trabajo y con una envidiable claridad sobre su obra, sigue la huella de grandes como Dorothea Lange, Robert Doisneau y el mítico Henri Cartier-Bresson. Trabaja fundamentalmente en blanco y negro, y rara vez hace tomas con luz artificial. 

Es un hombre sereno y claro. Es un hombre que fácilmente se deja sentir a través de las imágenes, el tipo de fotógrafo que siempre sacará un conejo del sombrero para sorprenderte. Es un fotógrafo de frases profundas y de gustos delicados. Es Rodney Smith, el hombre que me disgusta que etiqueten de surrealista. Es simplemente otros ojos que nos dejan ver, otros que acarician nuestros recuerdos. Es el Señor Smith para Mr. Spock y para usted que lo descubre en esas lejanas tierras.















Fotos de Rodney Smith